Café en vaso

Estamos acostumbrados a tomar el café en una taza de cerámica, pero en otros países, diferentes culturas han ideado una amplia variedad de costumbres y tradiciones para degustar una de las bebidas más populares del mundo. Antes que tomar el café en una taza o tazón de cerámica, en muchos lugares prefieren tomarlo en vaso – pero, ¿por qué?

¿Por qué usar un vaso?

Hay  muchas razones por las que es mejor tomar el café en vaso que en una taza de cerámica:

  1. La primera y quizás la más obvia es que puedes ver el líquido en su interior. Esto te permite apreciar el cuerpo de tu café, asegurándote de que obtienes la bebida perfecta cada vez.
  2. Cuando sirves el café en una taza de cerámica, las microscópicas imperfecciones de la taza de cerámica pueden tener efectos importantes en la calidad del café. Cuando las moléculas de café chocan contra estas superficies rugosas, los sabores se agitan y mezclan los unos con los otros. El vidrio es completamente liso, por lo que es capaz de preservar todas las sutilezas y matices del sabor del café.
  3. El vidrio es más fácil de limpiar que la cerámica, en especial aquellas cerámicas que tienen propiedades porosas. Los taninos vegetales del café pueden quedarse en la superficie de la taza y pueden llegar a ser muy difíciles de quitar. La superficie lisa del vidrio evita que estas manchas se agarren al vaso y se pueden limpiar mucho más fácilmente.

¿Los contras de usar un vaso?

Hay una propiedad del vidrio que puede causar grandes problemas cuando se usa para el café o cualquier otra bebida caliente: son conductores de calor. En el mejor de los casos esto significa que te quemas las manos cuando coges el vaso, por esta razón los rusos desarrollaron el ‘podstakannik’ (literalmente, ‘la cosa debajo del vaso’), que es el asa de metal para el vaso de café.

En el peor de los casos, sin embargo, echar un líquido muy caliente en un vaso frío puede provocar un fenómeno llamado ‘shock térmico’, por el que el vaso se expande o contrae extremadamente rápido, rajándose o incluso estallando en pedazos. Muchos vasos, y todos los vasos diseñados para bebidas calientes, han sido atemperados, lo que les hace resistentes a los cambios bruscos de temperatura. Es importante comprobar cada vaso antes de usarlo para una bebida caliente.

Limpieza

Independientemente de si prefieres vidrio o cerámica, hay una constante – el lavado. El café produce manchas muy difíciles, pero Finish puede con ellas. Las pastillas especialmente formuladas para lavavajillas rompen las fibras vegetales que causan las manchas de café, dejando tu vajilla radiante.

Con los lavados repetidos, sin embargo, los vasos pueden volverse opacos, por lo que en Finish hemos trabajado para crear la nueva gama Brillo y Protección. Detergentes que aseguran una limpieza fantástica a la vez que protegen tu cristalería de los procesos que provocan la opacidad.

Así que, siempre que quieras tomar una taza de café, sea de la manera que sea, Finish estará ahí para ocuparse de la limpieza.