Cómo cuidar el vidriado de tu loza con el detergente adecuado

La importancia de cuidar el vidriado de tu loza

Toda loza de cerámica destinada al uso doméstico está vidriada para evitar que los líquidos se filtren a través de la cerámica porosa. Existen diferentes tipos de vidriados y todos tienen un efecto ligeramente distinto sobre el acabado. La primera alfarería de cerámica diseñada para contener comida y líquidos fue creada allá por el 10.000 a.C, mientras que la idea de vidriar se descubrió unos 200 años más tarde. Vamos a echarle un vistazo a algunos de estos vidriados, a sus beneficios, así como a la mejor manera de mantenerlos limpios y en buen estado.

Vidriado con sal

La cerámica vidriada con sal destaca por tener un brillo cristalino al mismo tiempo que mantiene su apariencia más distintiva. Se creó metiendo la sal en el horno durante el proceso de cocción y a las temperaturas más altas. La primera producción de alfarería vidriada con sal que se conoce data del siglo XIII y tuvo lugar en Alemania. Sin embargo, como este proceso producía una gran cantidad de polución en el aire acabó siendo prohibido en aquellas producciones a gran escala.

Vidriado con ceniza

El vidriado con ceniza es una forma de vidriado mucho más antigua, pero utilizada en la actualidad, y cuyo origen se remonta al año 1000 a.C en China. Por entonces, los alfareros se percataron de que la ceniza procedente del horno que caía sobre las cacerolas durante la cocción estaba dejando un vidriado de color verde. Y así fue cómo empezaron a tapar las cacerolas con ceniza, observándose que cuanta más ceniza se usaba en el vidriado, más distinto era el color que se conseguía.

Cerámica mayólica

Hay dos modelos distintos de cerámica que reciben el nombre de mayólica. Uno es un tipo de vidriado estannífero que destaca por su cubierta blanca plateada y opaca del siglo IX, así como por ser el primero definido como mayólica.

Y el segundo es un tipo de cerámica británica con vidriado de plomo que fue producida por primera vez a mediados del siglo XIX bajo el nombre de Palissy. Se trataba de un estilo muy diferente, hecho de una manera distinta, pero que acabó siendo definido por el público como mayólica.

Cuidando tu loza

Si tu loza ha sido fabricada recientemente, eso significa que casi con toda seguridad podrás meterla en el lavavajillas. No obstante, deberías estar pendiente de las posibles grietas que pueden aparecer en el vidriado y que adquieren la forma de una telaraña.

Estas grietas dan acceso a la cerámica porosa y suave de abajo, por lo tanto es conveniente prestarle atención extra a la vajilla que tenga estos signos. Si tu vajilla de cerámica permite el uso del lavavajillas entonces asegúrate de que usas un detergente como Finish Quantum Max Brillo y Protección para este cometido.