¿Por qué la Sal para el Lavavajillas es tan eficaz?

La sal es una parte esencial en la cocina, su contenido en sodio hace que los sabores se despierten y puede marcar la diferencia entre lo normal y lo brillante. Sin embargo, los beneficios de la sal se extienden mucho más allá de la preparación de comidas, llegando incluso hasta el lavavajillas. Mantener tu lavavajillas con repuestos de Sal para Lavavajillas Finish es necesario para asegurar que tu máquina sigue trabajando a niveles óptimos de rendimiento, y que tus platos pueden salir como nuevos. La idea de poner sal en un aparato puede parecer un poco extraña, así que hemos preparado una lista de hechos acerca de la Sal para Lavavajillas para ayudarte a entender por qué es tan esencial.

 

  1. La Sal para Lavavajilla es Cloruro de Sodio, el mismo producto químico que forma la sal de mesa y la sal marina. Sin embargo, no puede ser sustituida por esas, ya que la Sal para el Lavavajillas está diseñada especialmente para no contener ninguno de los carbonatos de hierro que esas sales sí contienen, los cuales pueden aumentar la dureza del agua y dañar el lavavajillas.
  2. La Sal para Lavavajillas no entra realmente dentro del lavavajillas, en su lugar fluye a través de la unidad de suavizante antes de ser drenada por aguas residuales.
  3. La forma en la que funciona la sal para lavavajillas es proporcionando sodio a las “resinas de intercambio iónico” del lavavajillas que están en el suavizante. Cuando son generadas por el sodio, estas trabajan para atraer y atrapar los iones de calcio y magnesio que causan el agua dura.
  4. La Sal para Lavavajillas tiene unos gránulos mucho más grandes que la sal regular, lo que ayuda a que se disuelvan lentamente. Si fuesen más finos, se correría el riesgo de bloqueo de la unidad suavizante.
  5. La sal contiene agentes anti-apelmazamiento especiales para asegurar que cuando se moja, no se convierte en una masa sólida que bloquea el descalcificador de agua. ¡Eso no sucederá con la sal para el lavavajillas!


Para utilizar Sal para Lavavajillas localiza la unidad del suavizante, que por lo general está en la parte inferior del desagüe del lavavajillas. Desenrosca el tapón y llénalo con sal para el lavavajillas. Si el depósito de la sal está lleno de agua, todavía puedes verter la sal ya que desplazará el agua. La sal se convertirá en una solución de salmuera cuando se utilice de todos modos, por lo que no es necesario que esté seco. Vuelve a colocar la tapa y ya debería estar listo para ponerse en marcha. La mayoría de los ablandadores de agua tendrán un ajuste regulable de la dureza del agua, así que asegúrate de que este se ajusta correctamente para garantizarte que consigues la limpieza perfecta. Puedes preguntar a tu proveedor cuáles son los niveles de dureza de tu área y algunos, como Thames Water, pueden decírtelo a través de su página web. Es bueno adquirir el hábito de cambiar la sal de tu lavavajillas una vez al mes.


Aunque pueda parecer alocado, así es cómo la sal puede mejorar tus menús, llegando hasta el lavado. Mantén tu lavavajillas con repuesto de Sal para el lavavajillas para garantizar que sea cual sea la dureza del agua, tus platos salgan limpios y brillantes.