Aprende a solucionar los problemas con el lavavajillas

Los problemas son el pan nuestro de cada día, y como no podía ser de otra manera estos también nos afectan a la hora de poner el lavavajillas. Te explicamos qué los causan y cómo podemos resolverlos:

-Vasos opacos

En aquellas partes del lavavajillas con una mayor presencia de agua dura es normal que los minerales (principalmente el calcio y el magnesio) acaben acumulándose con el tiempo hasta formar una capa sobre la cristalería. Y es que tal y como hemos comentando otras veces el agua dura puede dañar el lavavajillas. Lo ideal es que protejas tu vajilla y tu electrodoméstico de la cal usando Finish Sal.

Asimismo, es importante que tengas en cuenta que el uso frecuente del lavavajillas también puede causar la corrosión de tu cristalería. Para evitar que esto ocurra usa Finish Protector, un producto testado para proteger tus vasos y platos sin que pierdan su particular brillo. 

-Sabor a sal

Si notas que las tazas que lavas en el lavavajillas saben un poco a sal seguramente se deba a que has llenado demasiado el dispensador de sal de la máquina. Así que si por casualidad viertes el bote de Finish Sal mientras estás llenándolo, asegúrate de tirar lo que sobre. Comprueba que el tapón del dispensador está bien cerrado y que no hay nada que se esté vertiendo durante el lavado. Y si el problema persiste entonces llama a un técnico para que evite que el agua se estanque. 

-Vajilla

Si tus platos tienen manchas o trozos de comida es probable que puedan provocar problemas dentro del lavavajillas, bien porque lo has sobrecargado, has puesto los platos demasiado juntos o porque has colocado cosas encimas de otras. En primer lugar piensa en cómo llenar el lavavajillas para permitir que circule la máxima cantidad de agua posible.

Quizás también quieras comprobar que los brazos rociadores no están bloqueados, así que para quedarte tranquilo haz que el agua corra por ellos para ver si los huecos pequeños están obstruidos por restos de suciedad o comida. Si no siempre puedes usar un cepillo de dientes para limpiarlos.

Asimismo, no te olvides de limpiar el filtro para asegurarte de que el agua sucia drena perfectamente. Y antes de volver a usar el lavavajillas de nuevo te recomendamos que utilices el Limpiamáquinas Finish: Regular para combatir cualquier resto de grasa o cal que pueda quedarse obstruido en tu lavavajillas. Porque no hay duda de que un lavavajillas limpio significa tener los platos limpios.

-Manchas en los cubiertos

Si los restos de comida más ácida o salada permanecen pegados a los cubiertos durante mucho tiempo es normal que acaben apareciendo marcas. Por ello es conveniente usar un programa de enjuague previo antes de activar un círculo completo directamente. Eso sí, nunca llenes en exceso la cesta de los cubiertos, ya que si unos se tocan con otros pueden producirse desperfectos. En este caso, el Abrillantador Regular para Lavavajillas Finish te ayudará a acelerar el proceso de secado. Por último, usa las pastillas Finish Quantum Max Brillo y Protección para proteger el cristal y hacer que tus vasos y platos tengan el brillo que se merecen.

-Puntos blancos en tus vasos y platos

Nuevamente la aparición de estos puntos se debe al agua dura, por lo que conviene que compruebes los niveles de sal de tu aparato, recargues el abrillantador y procures usar siempre las pastillas Quantum Max para proteger tu cristalería de las marcas o puntos de suciedad.